“El desayuno es la comida más importante del día”
Seguro que has oído esta frase miles de veces. Aunque no la considero del todo correcta, sí que es cierto que un desayuno inapropiado puede terminar arruinando tu cuerpo. Que levante la mano quién tiene hambre a las 11 y media del mediodía. Cuando todavía falta 2 horas y media para ir a comer.
¡Oh, no! ¿Me compro unas galletas? ¿Me como una manzana? ¿Un plátano? ¿Un yogur Vitalínea?
En este post, te sugiero una solución mejor: cambia tu desayuno y no tendrás hambre hasta las 2.
Cuando el desayuno no es perfecto
Yo también he sentido la sensación de no poder trabajar por estar muriendo de hambre y ¡es horrible! Miras el reloj y parece que nunca vaya a llegar la pausa del mediodía. Y cuando llega, pareces ser el único en la sala que quiere parar de trabajar. ¿Alguien se viene a comer?
Cuando empecé a trabajar en horario de oficina pasaba hambre. Yo era de las que se comía una manzana a media mañana por evitar el paquete de galletas Dinosaurio, pero cuando todos tus compañeros aman los brownies y las galletas, hay veces que es difícil evitar la tentación.
Volvamos al principio, ¿es el desayuno la comida más importante del día?
Cuando surgen este tipo de preguntas, siempre me gusta mirar atrás y ver qué hacían nuestros antepasados. Si nos vamos miles de años atrás, veremos que la comida siempre ha sido la recompensa al esfuerzo realizado. Los hombres primitivos iban a cazar cada día y no era hasta la noche que podían comer. Eso si habían tenido suerte, ya que en caso contrario, se tenían que conformar con las raíces y plantas silvestres que habían recolectado las mujeres.
Ahora bien, si te levantas con hambre por las mañanas, no es malo que desayunes para poder enfrentar tu día de trabajo con energía. Al fin y al cabo la sociedad en la que vivimos hoy en día no tiene nada que ver con la de hace miles de años atrás. Eso sí, debes hacerlo bien.
El desayuno perfecto
Si buscabas una fórmula mágica que te dejara lleno toda la mañana hasta la hora de comer, en este post la encontrarás. No solo eso, también te incluyo distintas formas de prepararlo para que puedas adaptarlo a tu forma de vida y gusto personal.
¿Se puede pedir más?
Esta fórmula de desayuno tiene 2 características que la hacen diferente: es rica en proteínas y grasas.
No te asustes, ya que tiene mucho sentido. No hay nada mejor que comer proteína combinada con grasa (de las naturales) para sentirte saciado durante mucho más tiempo.
Si te gustaría profundizar más sobre el tema, puedes bajarte el primer capítulo de mi libro, aquí. En él te cuento cómo influyen los diferentes grupos de alimentos en tu cuerpo.
Este desayuno es, ni más ni menos, que un buen par de huevos. Digo par ya que lo más probable es que con tan solo uno te quedes con hambre.
Sí, ya sé lo que estas pensando: ¿pero no decían que solo se podía comer 3 huevos a la semana?
A lo que yo te respondo con esto:

Los beneficios del huevo
Por empezar, es la mejor fuente de proteína natural (y tu cuerpo necesita tomar proteína cada día para funcionar bien).
Además, es rico en vitaminas A, D, K, B2, B5, B12 y minerales: hierro, fósforo, potasio y selenio. Que si aún no sabes por que le sirven a tu cuerpo, lo vas a descubrir aquí.
El huevo también es rico en colina, un nutriente esencial para el cerebro (solo el 10% de la población llega a la cantidad recomendada). A parte de ser una gran fuente de omega 3 y llevar grandes cantidades de luteína y zeaxantina, nutrientes muy importantes para mejorar la vista.
Pero eso no es lo más interesante, sino que como ya te comenté, es altamente saciante. Ayudando que comas menos durante el día y por consecuencia, ayudándote a adelgazar.
Te cuento estos datos para que no veas que me lo he sacado de la manga. Cada vez hay más personas que desayunan huevos y disfrutan de estos beneficios.
Cómo elegir unos buenos huevos para el desayuno perfecto
Aunque espero de corazón que ya controles el tema, quiero hacer un breve repaso para refrescar la memoria.
Hay 2 factores que debes tener en cuenta para elegir unos buenos huevos: el número y su frescura.
La numeración indica lo siguiente:
3 – Jaulas. Las gallinas no pueden moverse y apenas tocan con sus patitas en el suelo. No sé tu pero yo sentiría que estoy metiendo toda esa crueldad dentro de mi cuerpo al comerlos.
2 – Suelo. ¿Te puedes creer que haya un número específico que diga que las gallinas tocan el suelo? Pues eso, mejor que los número 3 pero igual de cruel ya que no ven la luz exterior.
1 – Camperas. Tienen más espacio y acceso al aire libre, ¡aleluya!
0 – Ecológicas. Tienen acceso al aire libre, más espacio y siguen una alimentación cuidada: libre de químicos y pesticidas.
Ya hay países en la unión Europea que han dejado de comercializar huevos del número 3, con lo que te recomiendo que solo tomes huevos del 0 y del 1.
Como cocinera que soy me parece MUY sospechoso que los tiempos de cocción de un huevo de 3 sean muy diferentes a los de los huevos de 0 o de 1 ya que en un principio se trata del mismo alimento. Es más, a mi novio y a mi nos da mucho asco comer un huevo de 3 cuando vamos a un restaurante y sólo con el sabor, ya lo fichamos rapidísimo.

Otro truco que deberás poner en práctica es el de comprobar su frescura. Si sumerges un huevo en un vaso de agua y es bueno, bajará hasta el final. Si está a punto de pasarse, se quedará flotando en medio y si ya está pasado, flotando en la superficie.
Interesante, ¿verdad?
Ahora que ya sabes esto, sigamos con las recetas 🙂
Seis formas de cocinar los huevos perfectos
1. Huevos a la plancha
Esta es mi forma favorita. Pones un chorrito de aceite en una buena sartén que no tenga ralladuras (por chorrito entiende que dibujas un 6) y rompes los huevos encima de ella. Tapas la sartén con una tapadera y esperas a que cuajen con el fuego medio-bajo. Son simplemente deliciosos y para potenciar su sabor les puedes echar por encima un poco de jamón o queso. Mi versión favorita es con roquefort.
2. Huevos revueltos
Esta es la opción con la que mi pareja y yo solemos combinar la primera. Echa un chorrito de aceite en la sartén dibujando un 6 y mientras se calienta, bates los huevos en un bol con un chorrito de leche. Viertes la mezcla batida en la sartén, añades algún topping (como jamón serrano) y remueves con una espátula mientras vas rompiendo la masa para que no quede compacta.
3. Tortilla
Supongo que todos sabemos prepararla y en el caso de que no, internet está lleno de tutoriales. Mi variante preferida es con espárragos verdes.
4. Huevos duros (para llevar)
Si alguna vez te ha tocado levantarte temprano y salir de casa en ayunas, como por ejemplo cuando te haces un análisis de sangre (aunque sea para comprobar que sigues igual de sano comiendo 2 o 3 huevos al día…), son el desayuno perfecto. También para excursiones o picnics en la naturaleza. Pon agua a hervir con un pellizco de sal y cuando empiecen a salir las burbujitas, añade los huevos y deja que hiervan durante 12 minutos.
5. Huevos escalfados o poché (para gourmets)
El procedimiento es un poquito elaborado, aquí te dejo el paso a paso. Viene a ser un huevo duro pero cocido sin su cáscara. Se cuece un poco menos que el huevo duro para que la yema quede semilíquida.
6. Frittata (para el domingo)
Esto vendría a ser una pizza pero sin masa, solo con huevos. Está deliciosa y aunque cada uno la hace a su manera, se suele especiar y mezclar con un poco de claras. A mí me gusta esta versión de Dana de Minimalist Baker aunque también la he probado con espinacas y queso feta, ¡ya me dirás cómo la repararías tú!
Experiencia personal
Este es el post más largo que he creado en casi los 2 años que llevo de blog. Lo he hecho con muchísimo mimo ya que me gustaría transmitirte lo importante que ha llegado a ser este cambio en mi vida.
Tengo que reconocer que mis desayunos fueron un desastre durante muchos años. En la época escolar consistían en unas Príncipe mojadas en leche caliente. Cuando me pasé a la ESO, las cambié por cereales con fibra y chocolate y los últimos años por tostadas integrales con queso de untar y mermelada.
La justificación interior era la siguiente: tomo pan pero es del bueno ya que es de payés / artesano / ecológico / de harina de kamut, espelta, etc. Pero seguía siendo pan. Y por consiguiente, mis desayunos estaban llenos de hidratos y azúcares en vez de grasas y proteína.
También quiero decirte que cuando hice el paso, lo hice por amor. Fue la época en la que conocí a mi novio. Desayunábamos juntos cada día y él me dijo que quería hacer este experimento, así que lo probamos juntos. Los primeros días seguí pasando hambre. Se me hacía rarísimo comer huevos y me decía a mi misma cosas como “esto a mí por la mañana no me entra”. Pero confié en el sistema y salió bien. Al cabo de 10 días ya me había adaptado, me lo pasaba genial preparándolos y buscando nuevos toppings y lo mejor: me saciaban hasta la hora de comer.
Si te preguntas si hay otra alternativa a los huevos igual de buena para el desayuno, mi respuesta es no. Así que pruébalos. Siempre puedes comer pan los fines de semana pero te aseguro que con un buen par de huevos tu vida cambiará y tu salud te lo agradecerá.
¿Te animas a probar el desayuno con huevos?
Cuéntamelo en la sección de comentarios y si te ha gustado el artículo, compártelo en tus redes. Me ayudarás a que llegue a mucha más gente y a que tus contactos, mejoren su salud.




Ingrid
22 Ago 2017Hola Anna a mi me encantan los huevos pero permíteme que insista como el vendedor de seguros. ¿puedo comerme 10 huevos en el desayuno durante una semana y que no se me suba el colesterol?
Para mi es clarísimo que no subiré de peso porque es proteína pero lo otro me da sustico..
Anna
23 Ago 2017Hola Ingrid!
No te preocupes ya que hay ningún problema en tomarlos. Me he pasado muchísimos años cumpliendo la norma de los 3 huevos a la semana a rajatabla mientras me preguntaba: “¿cómo puede ser que a los amercianos no se lo hayan contado y los tomen en cada desyuno?” ;P
De todas formas, para que salgas de dudas te dejo un artículo de Marcos de FitnessRevolucionario (todo un referente en el nicho de nutrición y el entrenamiento) en el que enlaza un montón de estudios que se han hecho sobre el tema: https://www.fitnessrevolucionario.com/2015/01/24/cuantos-huevos-puedes-comer-crudos-blancos-o-marrones-y-mas-sobre-tus-huevos/
De hecho la fundación española del corazón afirmó lo siguiente en una nota de prensa del 2014: “no es necesario restringir el consumo de huevos en la dieta de personas sanas“. Te la dejo aquí: http://www.fundaciondelcorazon.com/prensa/notas-de-prensa/2627-no-es-necesario-restringir-consumo-de-huevos-en-dieta-de-personas-sanas.html
Un abrazo,
Anna.
Sefora Bermudez
16 Oct 2017Hola aquí una fan de los huevos.
Yo tomo uno al día fijo.
Me parece un alimento muy versátil y saciante, y tan divina que estoy con mi colesterol. 🙂
Anna
17 Oct 2017Hola Sefora!
Cuánto me alegro de verte por aquí y de que hayas comentado este post! 🙂
Lo mismo digo yo, estoy genial de colesterol todos los análisis que he hice desde que tomo huevo
Espero verte muy pronto!
Un abrazo,
Anna.
Montsant
24 Oct 2017Hola Anna,
me encantan los huevos! Y estoy muy de acuerdo en el falso mito sin base científica que los huevos producen colesterol en nuestro cuerpo.
Ahora estoy en época de detox y no consumo proteína animal, pero el huevo forma parte de muchos de mis desayunos y el de mis hijos.
Tus explicaciones no pueden ser más claras y detalladas. Felicidades por ello!
Anna
24 Oct 2017Hola Montsant!
Qué bueno conocer a otra fan de los huevos 🙂
Me alegro mucho de que te haya gustado el post!
Un abrazo,
Anna.
Eva
20 Jun 2018Yo tuve una época que hacía una tortilla de huevo con avena molida y queso batido (es una adaptación de la de la dieta Dukan). Esta muy buena. Tambien se le puede añadir plátano. Ahora no la hago por falta de tiempo, pero todo es organizarse!
Anna Raventós
20 Jun 2018Hola Eva! Qué buena idea, muchas gracias por la receta! No había escuchado sobre ella pero la voy a probar 🙂 No sé si es el caso pero parece que tiene que quedar con una textura similar a la de las toritas. Ya te diré 🙂